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No vas a ser tú el pendejo…

Realmente no sabía como empezar esta entrada en mi blog. No era tarea fácil y ha hecho que me retrase 1 semana en mi periodicidad. Quiero escribir y publicar los viernes para que podáis leer el fin de semana.

Todos hemos vivido situaciones parecidas en algún momento de nuestras vidas, quizás en las temprana edad de los primeros amores o ya en la madurez, como en el momento que vivo ahora. En cualquiera de estos momentos el amor es importante. En las primeras etapas, quizás mucho más idealizado por el romanticismo. Ese amor efervescente, de pastillas de picapica en la boca. Amor hormonado, amor distraído, amor de descubrimiento.

En las etapas más maduras, sería un amor constructivo, querer hacer un proyecto con los cimientos del amor y desamor aprendidos durante el entrenamiento de la adolescencia y los primeros años de adulto. Creemos en este amor y su eternidad, pero como en el cuento de los 3 cerditos, hay diferentes construcciones de este amor, y su solidez depende de muchos factores, que en esta entrada no trataré.

Durante todas las etapas de dan diferentes circunstancias dentro de una pareja y en este caso me voy a referir a un tipo de relación que puede suceder en cualquiera de estas etapas. La persona que se va de esta relación, y al cabo de un tiempo vuelve a ella. Muchas de las ocasiones esta persona “necesita” salir de esta relación, como una relación sana, afectiva, y compartida, no una relación desigual o tóxica.

Cuando una persona quiere dejar una relación debemos estar preparados para alguna de estas frases típicas:

  • Necesito enfocar mi vida en mis estudios/trabajo. No es un buen momento ahora para una relación.
  • Te mereces algo mejor que yo.
  • No eres tú, soy yo.
  • Necesito tiempo para poder ordenar mis ideas.
  • Estoy confundido/a, la verdad es que no sé lo que quiero ahora mismo en mi vida.
  • No estoy preparado/a para dar el siguiente paso y siento que es lo que tú necesitas/quieres.
  • Creo que lo mejor es que seamos únicamente amigos.
  • Estoy en un momento de mi vida en el que no puedo ni cuidar de mí mismo/a, así que menos podré cuidar de una relación.
  • Necesito mi propio espacio y siento que lo estoy perdiendo.
  • Queremos cosas diferentes en la vida por lo que ésta relación nunca va a funcionar y tendrá que acabarse tarde o temprano.

Normalmente esto nos puede coger por sorpresa, aunque en muchas ocasiones ya hemos tenido señales de alarma que nos pueden indicar alguna cosa, pero que la actitud de la otra persona “camuflan” en palabras de cariño o gestos que te devuelven al estado anterior de amor en pareja y aunque pueden provocar algún momento de confusión.

Pero lo inevitable sucede, se rompe la relación irremediablemente. Cada persona tiene diferentes herramientas para gestionar este proceso. Puede ser largo y difícil por un apego desmesurado a la persona que se ha ido, o una gestión un poco más liviana, entendiendo que la persona que se ha ido, ya no forma parte de nuestra vida y aceptar su partida. al cabo de un tiempo todo está bien.

Pero la vida da muchas vueltas y un dia, esta persona aparece en nuestra vida de nuevo diciéndonos que:

  • Te necesito.
  • Merecemos estar juntos de nuevo.
  • Sin ti no soy nada.
  • Te he extrañado durante todo este tiempo.
  • Ahora sé que tú eres la persona indicada.
  • Estoy preparado para dar los pasos necesarios contigo.
  • Creo que has sido el mejor amor de mi vida.
  • Los dos juntos somos perfectos y sabremos cuidarnos mutuamente.
  • Podemos construir nuestro propio mundo.
  • Siempre hemos sabido lo que queremos y lo podemos compartir.

Parecen frases sacadas de cualquier canción de radio fórmula popular o película romántica edulcorada. En muchas de estas ocasiones aceptamos o nos planteamos aceptar el “retorno” a un estado de amor anterior. Siempre nos han dicho aquello de “más vale malo conocido que bueno por conocer” y volvemos a “caer” en una relación que en ocasiones aún nos dolía la pérdida de esa persona. Cómo buenos adictos al amor romántico, hacemos de nuestra persona un personaje de una película de serie romántica de los domingos por la tarde en televisión.

Hay que saber querernos a nosotros mismos y saber decir NO a una situación que, aunque nos parezca algo maravilloso, con mucha seguridad se va a convertir en un hecho recurrente con esta persona haciendo de esta relación una aparcadero y que será el lugar donde volver de cada huida o momento de duda. Sabemos que una vez quisimos, estuvimos enamorados de esa persona, pero una vez se fue para no volver, y aunque ahora quiere volver debemos hacernos esta pregunta: ¿qué pretende realmente queriendo volver?

El gran Diego Lossada, emprendedor y influencer, con millones de seguidores en distintas redes sociales, nos da una respuesta muy interesante y divertida:

Si se va de tu vida y te dice que quiere volver, dile que NO. Quiere volver porque allí donde fue tampoco la quieren, no vas a ser tú el pendejo que te la quedes.

(Cualquier parecido con mi vida o mis relaciones puede ser pura coincidencia o alguna mala pasada por parte de mi inconsciente freudiano. Que nadie se sienta aludid@, no va por nadie ni por nada. Muchos besos, os sigo queriendo.)

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10 pasos para una vida consciente

1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.

2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura.Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.

4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.

5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.

6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior . Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.

7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.

8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.

9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, del ego, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.

10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.

Deepak Chopra

Estos 10 pasos sólo son algunos de loes pasos que podemos hacer para tener una vida plena. Aceptación, no resistencia, perdón, presente, fluir, amor, son algunas de las palabras que tienen más importancia en mi vida y de su significado he aprendido a usarlas. Me he perdonado muchas veces, y he comprendido a las personas que me han hecho daño, aunque no por ello quiere decir que les permito que me hagan daño, pero si lo hacen, yo decido que hacer con ese “daño”.

Robert Bonet

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Robert Bonet Coach

También hablaré de mis intenciones en este blog, aunque no siempre voy a seguir mis directrices, qué le haremos, siempre he sido un poco desobediente, sobretodo conmigo.

¿Como llego al mundo del coaching?

Esta es mi primera entrada en mi nuevo blog Robert Bonet Coach. En esta primera entrada explicaré un poco como he llegado hasta aquí en una pincelada muy amplia.

¡Me tiraron en él! Sí, aunque suene raro, desconocía por completo este “mundo”. Fue un complot entre un amigo y mi ex pareja, y ahí me encontré, haciendo un curso de PNL, programación Neuro Lingüística, para empresarios. Marta nos impartió un curso muy interesante y a la vez estimulante, me encantaba encontrarme con otras personas con un perfil de ganas de aprender parecido al mío.

La segunda vez ya era con un Coach en liderazgo, Gorka Bartolomé, un auténtico inspirador para mí. Con él hicimos un curso que definitivamente encendió la llama dentro de mí. Con Gorka y Do-CEO Training junto a la Universitat de Lleida me titulé cómo experto en Coaching. En esa época tenía dos empresas, pareja y esperaba empezar mi primer curso en la universidad de Lleida del grado de Psicología. Todo iba viento en popa, sin duda. Pero la vida siempre nos tiene preparadas sus mayores sorpresas, a veces parecen buenas, otras parecen malas, y otras.. ¿Quién sabe?

Ahí empezó todo, mi mundo se desmontó un 8 de septiembre de 2019. Mi pareja se va, a los pocos meses cierra una de las empresas. Sigo con mi otra empresa para salvarla y seguir adelante. Así lo hago. Pero algo dentro de mi seguía en un estado de disconformidad, pero no lo veía, o no lo quería ver. En ese momento, sobre julio del 2020 me propongo hacer el mentoring ACC de International Coaching Federation. Esa llama encendida hacía un par de años, me ardía con más fuerza que nunca. Durante este año de pandemia del Covid-19 he ido haciendo algunos clientes y he acompañado a algunas personas en sus procesos y esa llama, esa razón de mí ser, mí guía interior me dijo: -¡Es la hora!.

Cerré mí empresa y vendí todo, absolutamente todo, solo me quedaba mi moto y nada más. Un salto al vacío sin red y sin nada debajo. No estaba sintiendo que caía, no, sentía que estaba volando, por fin, sí, estaba volando feliz, sin la falsa felicidad de la euforia. Había perdido el miedo a no ser por no tener, a fracasar, había aprendido a perder, a perder todo lo que me hacia sentir “seguro”, una falsa seguridad y control que siempre me tuvo preso. Gorka siempre me decía: – “Deja de querer controlarlo todo”.

He abandonado el control, he abandonado el miedo y la felicidad a aceptar todas las cosas que la vida va trayendo a mi vida me ayudan a construir quien soy, quien aprendo a ser y quien sabe, quien seré si llega ese futuro espejismo de nuestro ego. Soy feliz, me siento feliz. Sólo eso. Acepto lo que la vida me trae, acepto a quien la vida me trae, dejo ir a quien no quiere estar y no me aferro inútilmente. Sólo aprendo. Sho Shin.

Agradezco especialmente a Eva el haberme acompañado en un tramo importante de este proceso, y a tantas otras personas y clientes que me han enseñado tanto con sus experiencias y sus relatos de vida. Millones de gracias. No os puedo nombrar a todas, pero estáis en mi mente y en mi corazón.